El pequeño Max está convencido de que su famosa madre debería llevar más capas encima durante su espectáculo en Las Vegas.

Aunque en los últimos años se ha destacado especialmente por combinar a la perfección su faceta artística con todas aquellas responsabilidades que se derivan de su condición de madre de dos hijos, la cantante Jennifer López reconoce ahora que en ocasiones los dos principales ámbitos de su vida chocan frontalmente, sobre todo cuando el pequeño Maximilian David -más conocido como Max- está presente durante alguno de los impactantes conciertos que suele ofrecer la diva del Bronx.

“¿Sabes lo que me dijo mi hijo Max el otro día? Me dijo: ‘Mamá, ¿por qué no llevas pantalones en tu espectáculo? Creo que deberías llevar pantalones más a menudo’. Es que es un chico muy posesivo”, reveló la cantante y actriz durante un evento enmarcado en la serie de conferencias AOL Build Talk, antes de explicar que, a pesar de la insistencia de su pequeño, ella no está dispuesta a renunciar a su estilo.

“Trato de hacerles entender la situación, así que le contesté: ‘Venga, cariño, sabes que mamá es una chica del espectáculo’“, apuntó.

De esta forma, la versátil intérprete se reafirma en su convicción de que la sensualidad no está reñida con las buenas prácticas en lo que se refiere a la labor maternal, y menos aún con su determinación a la hora de inculcar valores positivos a sus retoños.

De hecho, tanto Max como su hermana Emme, quienes cumplieron recientemente nueve años, parecen haber demostrado innumerables veces que ya han llegado a un nivel de madurez y sensatez que hace que su famosa madre empiece a cuestionarse ya si debería seguir refiriéndose a ellos como sus “bebés”.

No Comments